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Websoc13 en Twitter

martes, 4 de junio de 2013

¿Autoevaluación o Juicio Final?

Es el momento de hacer balance de nuestro paso por las redes sociales. En mi caso mi presencia en las mismas antes de afrontar este paso del Rubicón que ha supuesto esta asignatura era prácticamente nula, por lo que será muy sencillo documentar con datos mi progresión puesto que el baremo de partida es cero.
Tengo que empezar reconociendo que me he hecho presente en prácticamente todos los medios sociales propuestos, aunque mi participación en todos ellos ha sido muy desigual. La saturación y la imposibilidad material de atender a todos es una de las conclusiones que he podido obtener de todo este proceso y que han motivado esta irregularidad. Y también, por qué no decirlo, la preselección que entre todos hemos ido haciendo de los medios más acordes con los propósitos académicos de la asignatura. No analizaré, pues, mi participación en Pinterest porque ha sido poco menos que testimonial, aunque reconozco el indudable potencial que sus tableros de imágenes compartidos tienen para nuestra profesión y que me obligarán a hacerle un seguimiento mucho más exhaustivo en un futuro próximo. O de LinkedIn, a la que probablemente no he prestado demasiada atención por tratarse de una red estrictamente profesional sin demasiado interés para los propósitos del curso, aunque de gran utilidad para el mantenimiento de una valiosa red de contactos.
Como Twitterati mi desempeño ha sido discreto, sobre todo si lo comparo con los miembros de la asignatura más prolíficos, a los que, permítaseme el inciso, desde aquí manifiesto mi más sincera admiración, no sólo por la cantidad de sus mensajes sino también por la calidad de la inmensa mayoría de todos ellos.
Superadas las reticencias iniciales ante lo desconocido, mi contribución en Twitter a la comunidad #websoc13 llegó hasta los 80 tuits, lo que ha supuesto una media de 1,4 tuits por día. He seguido a 44 usuarios y 39 valientes han tenido la paciencia de leer mis contribuciones periódicamente; entre todos los miembros de la asignatura hemos configurado una red bastante homogénea, lo que explica la similitud entre ambas cifras. Mi grado de interactividad puede calificarse como aceptable: una mención o un enlace han estado siempre presentes en uno de cada dos tuits, y el 32% han sido réplicas a otros usuarios. Mi influencia en la red se puede calificar como escasa al haber sido retuiteados sólo el 19% (15 tuits) de todas mis contribuciones, consiguiendo en Kred una valoración de 383 sobre 1000.
Dejando a un lado las cifras, Twitter ha sido uno de los medios que más interesantes me han parecido y que he seguido con mayor asiduidad. Su inmediatez, y la concisión de los mensajes lo convierten en una herramienta imprescindible en la web social.
La otra herramienta que he descubierto gracias a la asignatura y que he procurado administrar con interés ha sido el presente blog. La publicación de contenidos en esta plataforma y la posibilidad de realizar comentarios por parte, no sólo de los profesores sino también del resto de alumnos, me ha resultado una experiencia sumamente positiva y enriquecedora. En cuanto a mis contribuciones en el mismo, se reducen a 12 entradas, que han recibido un total de 42 comentarios por parte de profesores, compañeros y… de mí mismo, lo que hace una media de 3,5 comentarios por post. Podría haber sido bastante mejor, indudablemente; sé positivamente, además, que otros compañeros han recibido más atención, y con todo merecimiento. En mi debe queda, pues, el no haber sabido publicitar mejor cada entrada y, por supuesto, no haber conseguido ser todo lo ameno que hubiera sido menester. En cuanto a la calidad de los posts prefiero someterlo al criterio de los evaluadores de la asignatura, al igual que las cifras proporcionadas por Google Analytics y que ya desmenucé en un post anterior.
Para no hacer de menos a ninguno de los dos gigantes de las redes sociales me hice usuario activo tanto de Google+ como de Facebook, disponiendo en ambas tanto de cuentas personales como de cuentas “comunitarias” en las que asumí el papel de administrador. He de reconocer que mi actividad se centró fundamentalmente en la red del buscador californiano, probablemente porque me resultó más amigable que su competidora. En ambas me limité a incluir el contenido de los diferentes posts que iba publicando.
El éxito fue relativo, mientras en Facebook conseguía 20 “me gusta” y me quedaba a 10 de poder acceder a las estadísticas de uso, en G+ llegaba hasta los 28. En ambos casos procuré dotar a las páginas de un diseño “diferente” con gráficos específicos y personalizados, lo cual, evidentemente, no fue suficiente para conseguir un número mayor de seguidores. Likealyzer señala como aspectos negativos en mi página de Facebook la poca cantidad de posts por semana, su escasa longitud, mi nula capacidad para despertar la curiosidad de los lectores, y la baja tasa de respuesta a los comentarios recibidos. No hay nada que decir: entono el “mea culpa”. A modo de significativa curiosidad, Circlecount destaca como el post más valorado por los lectores uno que pretendía salirse de los cánones de la asignatura y que no se correspondía con ningún tipo de actividad enmarcada dentro del ámbito de la asignatura. Probablemente el deseo de “desinfoxicarme” me llevó a estar más acertado en mis apreciaciones.
En todo caso considero a ambas plataformas muy útiles para la participación en comunidades y para la colaboración entre sus miembros.
En la herramienta colaborativa por excelencia, el wiki, reinó el caos durante algún tiempo. Nada fuera de lo normal, por otra parte, dado que éramos muchos los que pretendíamos aportar contenido de calidad. Al principio mi participación se redujo a observar contenidos y comportamientos, y sólo fue al final cuando introduje aportaciones en algunos de los apartados que consideraba incompletos, cuando no creando directamente otros hasta entonces inexistentes. Me pareció realmente útil y democrática, pero no exenta de los peligros inherentes a todas las redes con participación masiva de usuarios; frente a contenidos de gran calidad realmente trabajados y elaborados al máximo, otros eran escasos y pobremente desarrollados. La cuestión fundamental en este tipo de herramientas es la fiabilidad y la calidad final de los contenidos, la cual difícilmente puede garantizarse de manera absoluta.
Mi paso por la Red ha sido cuidadoso al máximo. Creo que, a falta de los datos que Google u otros buscadores similares almacenen sobre mí y que puedan contribuir a hundir definitivamente mis reputaciones, tanto la analógica como la digital, me he manejado con extremo cuidado en mis aportaciones. He procurado no hacer aportaciones vacías y carentes de verdadero contenido, haciendo bueno el proverbio árabe que dice: “si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo digas”. Por todo ello confío en haber conseguido una buena reputación digital, o, cuando menos, no demasiado negativa.

En mi primer post aseguraba que esta era una de las asignaturas que esperaba con mayor interés de entre todas las que configuran el programa académico del master de la UC3M. Unos meses después sólo puedo decir que ese interés inicial se ha visto plenamente satisfecho. Más allá de las cifras y de los resultados ofrecidos por las herramientas de monitorización, mis conocimientos de la web social se han incrementado exponencialmente, de manera que lo que antes era un mundo lejano y completamente ajeno, hoy es ya una realidad instaurada en mi vida cotidiana. Si bien no he profundizado en ninguna de las herramientas disponibles, con la asignatura se han sentado las bases para poder realizar una inmersión real en este mundo y llegar a obtener rentabilidad a nivel profesional. Y el mérito, y muy grande, es de los profesores, queridos Tony y David (después de esto espero como mínimo… un aprobadillo), pero también de todos los que hemos creado esta pequeña red social denominada WEBSOC13 y que ha conseguido que todos hayamos ejercido como profesores de todos. 

jueves, 23 de mayo de 2013

Predicciones de futuro para la web


En este entorno tecnológico en el que nos movemos y en el que es difícil atisbar con claridad el futuro más próximo, son muchas las predicciones que desde diferentes ámbitos, y en algunos casos con intereses en juego, tratan de adelantar las tendencias que se convertirán en realidad en los próximos años. En este caso la tecnología es tan cambiante y tan impredecible que bien podríamos aplicar a nuestro futuro más inmediato la frase de Andy Warhol para referirse a la década de los ochenta:
En los años ochenta va a haber cada quince minutos un nuevo futuro
Y es que las constantes innovaciones que están teniendo a la Red como protagonista poco menos que inducen a pensar en un futuro aún por escribir y en el que serán numerosos los factores que lo determinarán.
2012 ha supuesto un afianzamiento de los medios sociales en general entre los usuarios de Internet. Aunque son muchos los medios, en realidad son tres los gigantes que se disputan la hegemonía en la web social: Google+, Facebook, y Twitter. Mientras que las dos últimas tienen una trayectoria dilatada y se encuentran plenamente implantadas y desarrolladas, Google+ ha sido la última en llegar y amenaza seriamente el trono de las anteriores. Facebook sigue siendo la red con mayor número de usuarios, pero Google+ ha registrado el mayor incremento conocido a corto plazo, lo que ha beneficiado a los usuarios en forma de nuevas aplicaciones que buscan fidelizar a los clientes habituales y atraer a potenciales nuevos usuarios. Es ésta una de las “profecías” más atinadas que han tenido lugar en 2012.
Sin embargo, las previsiones que atisbaban que la salida a bolsa de Facebook sería beneficiosa para la empresa no han sido acertadas. La realidad es que la operación ha resultado poco menos que un fracaso y ha podido ser el desencadenante del importante descenso en el número de usuarios registrados, hasta el punto de provocar la paralización de la estrategia de Twitter que se iba a desarrollar por idénticos derroteros.
Parece que el medio que se imponga en esta batalla por el liderazgo de la web social no se va a conocer a corto plazo, aunque sí que se están definiendo ahora mismo las pautas que van a encumbrar al vencedor:
“This is a fight for survival for Facebook — and for relevancy for Google. What happens in 2012 will make the difference between whether there is a Facebook by the end of the decade and whether Google can become truly relevant outside of search.”
La comunicación en las redes sociales parece que se desarrollará en una gran parte a través de dispositivos móviles. La masiva proliferación de este tipo de dispositivos con grandes volúmenes de ventas en todo el mundo ha obligado a los grandes a reorientar hacia ellos sus estrategias; y la creación de redes sociales específicas para este tipo de dispositivos, como Path u Oink, han supuesto un toque de atención en este sentido. Facebook Home y Google Mobile son las principales apuestas de los dos grandes hacia este segmento.
“A significant amount of the online activity that consumers previously conducted through a computer and traditional web browser will now be done through a smartphone or tablet. Some of this activity will migrate from browser to native applications, but much will be done through a mobile browser”
Es ésta, pues, una predicción acertada, aunque la frialdad con que ha sido recibida la aplicación de Facebook permite albergar dudas acerca de su evolución futura.
El potencial de las redes sociales es una evidencia que ya no pasa desapercibida para nadie, y muchos menos para las empresas y sus departamentos de marketing. Las estrategias comerciales se han diversificado y ya incluyen a los medios sociales en sus campañas. Pero una costosa campaña de mercadotecnia no es nada si los contenidos son deficientes, por lo que una de las principales preocupaciones de las grandes compañías es la de llegar a la gente con contenidos de calidad y mensajes sugerentes. Desde el punto de vista del usuario es interesante la predicción de Ekaterina Walter:
“Brands should move to agile marketing and real-time thinking. Gone are the days when it took 6 months to develop and launch a campaign or 5 days to answer a disgruntled customer.”
Interesante y atractiva, aunque escasamente implementada en la actualidad. Confiemos en que algo satisfactorio para sus clientes cavilen los gurús del marketing y la publicidad.
Curiosas, cuando menos, resultan otra serie de predicciones que atisban una especie de vuelta a los orígenes con la vuelta al correo electrónico o a las estrategias del marketing clásico tradicional, aunque siempre como complemento de las específicas para redes sociales. Y otras más atrayentes como el filtrado de contenidos por aplicaciones especializadas, o, probablemente la más interesante y acertada de todas, la monitorización de las redes sociales para la extracción de conocimiento:
“In 2012, we will see social media analytics companies releasing simplified SaaS (software as a service) tools for smaller agencies and brands to perform similar, less complex analytical functions. The tools will tell a story of not only what happened, but also of why it happened, and to model and predict the future.”
Confiemos en que esta información no sea explotada sólo por las grandes compañías para su  aprovechamiento con fines económicos y comerciales.
Afortunadamente las predicciones a analizar para el futuro de la web no tienen ese componente economicista que provoca desconfianza en algunos, entre ellos este humilde y circunstancial “blogger”.
La Web de los Datos tiene que ser una evolución natural de la web actual. La proliferación de datos en la Red requiere de estrategias orientadas a su interrelación y a su libre acceso, y la web social se configura como parte importante en el proceso al propiciar la conectividad y la semantización de los datos.
Nuestro paso continuo por la Red está conformando nuestra identidad digital de la que depende nuestra reputación digital, y su cuidado empieza a convertirse en una cuestión de responsabilidad individual. Nuestras interacciones “digitales” se multiplican por la proliferación de aplicaciones que facilitan la participación y la colaboración a todos los niveles, desde los métodos de enseñanza al social shoping, pasando por la geolocalización o el cloud computing.
La manera de acercarse a la información cambiará notablemente; la web semántica traerá navegadores y buscadores muy diferentes a los actuales haciendo más cercano aún el deseo de Tim Berners-Lee de una web abierta y global, a pesar de la fragmentación social que suponen las redes sociales, y que, por otra parte, no hacen sino reflejar el comportamiento humano natural.
El objetivo principal debe ser crear inteligencia colectiva, con todo lo que ello conlleva de facilitar y promover el acceso al conocimiento. Pero las cuestiones tecnológicas quizá no sean suficientes. Los esfuerzos deben encaminarse también a conseguir que todo el mundo pueda acceder en igualdad de condiciones para que podamos disfrutar de una web verdaderamente democrática.

lunes, 20 de mayo de 2013

Monitorización de dos twitterati de tronío


Analizaré a continuación dos de los “twitterati” seleccionados en su día atendiendo a su prestigio, trayectoria e influencia previas, y sin tener en cuenta la visibilidad de ambos en las redes sociales, la cual, hasta entonces, me resultaba completamente desconocida. Por un lado analizaré a Jesús Tramullas, profesor titular de Documentación Automatizada en la Universidad de Zaragoza, y por otro a “El profesional de la información” (EPI), revista científica española especializada en temas de biblioteconomía y documentación.
Para la realización del análisis me serviré de los datos facilitados por herramientas específicas como Twitonomy y Foller.me además de información procedente de otras fuentes especializadas.

  • Jesús Tramullas
La actividad de Jesús Tramullas es constante en diferentes ámbitos de la web a través de posts en su blog, mensajes en twitter, etc. A continuación monitorizaremos su interacción a través del medio social Twitter. Los datos más relevantes son los siguientes:

Número total de tuits
6342
Seguidores
1349
Siguiendo
79
Promedio de tuits diarios
6,11
Promedio de menciones en tuits propios
0,51
Promedio de enlaces incluidos por tuit
0,57
Tuits propios retuitados por otros
16% del total
Retuiteos
21% del total
Réplicas
10% del total
Promedio de hashtags por tuit
0,04

En primer lugar es muy significativa la relación entre seguidores y cuentas seguidas por el autor, situándose en 17, lo que sugiere una influencia bastante relevante en la red. Del cuadro anterior se desprende que @tramullas participa activamente en Twitter con una media de 43 tuits semanales; en cada dos de ellos incluye una mención a otro participante (0,51 por tuit), lo que supone un volumen importante de interacciones al mencionar a otros usuarios en aproximadamente un tuit de cada dos; en este mismo sentido, 1 de cada 10 mensajes corresponde a réplicas directas a otros usuarios. El 16% de sus contribuciones son reenviados por otros, por lo que semanalmente en torno a 7 de sus tuits son considerados de interés como para proceder a su redistribución en la red. De todos lo mensajes enviados semanalmente, aproximadamente 9 corresponden a retuits.
Sus contribuciones más redistribuidas son aportaciones personales, no retuits, lo que es un indicador de su capacidad de influencia en la red:
  


De la gráfica siguiente se deduce que la participación de @tramullas en la red es bastante constante, no produciéndose alteraciones de significativa relevancia en el último año natural.



Las interacciones más comunes de Jesús Tramullas en Twitter se resumen de la siguiente manera (en orden descendente):

Usuarios más mencionados
Usuarios más replicados
Usuarios más retuiteados
@JulianMarquina
@JulianMarquina
@jserranom
@jserranom
@oskarcalvo
@ftramullas
@mongay55
@jserranom
@Retiario
@javierleiva
@acabezas
@JesusGervas

Los principales usuarios que protagonizan interacciones con @tramullas son Julián Marquina (4307 seguidores), gestor de comunidades del grupo Baratz, y Jordi Serrano (1905 seguidores), bibliotecario de la Universidad Politécnica de Catalunya. Ambos son también activos participantes en la red, además de afines temáticamente al propio Tramullas. De ello da buena idea también que el hashtag más utilizado, muy por encima de los demás, es #biblioteca.
El autor suele tuitear frecuentemente durante toda la semana, pero son los miércoles los días más prolíficos, mientras que los sábados y los domingos son los menos productivos, siendo entre las 7pm y las 8pm el momento más activo del día para el autor.
La actividad de J. Tramullas también se plasma en un blog de temática variada. Una alerta activada en Google Alerts nos informó de que en los últimos días el blog se había actualizado en una sola ocasión con una nueva entrada, mientras que en Technorati su vertiente relacionada con la ciencia ficción apareció reseñada como entre las más influyentes.

  • Revista “El Profesional de la Información”
La revista EPI es una publicación de referencia en España para cuestiones relacionadas con información, documentación, biblioteconomía y comunicación. Su presencia en la web es muy amplia, disponiendo de perfil en las principales redes sociales y de una página web en la que se ofrece información sobre todos los aspectos relacionados con las publicaciones, además de un blog que lleva en funcionamiento desde 2007. La información más relevante ofrecida por Twitonomy de su cuenta de Twitter es la siguiente:

Número total de tuits
1682
Seguidores
4700
Siguiendo
371
Promedio de tuits diarios
1,12
Promedio de menciones en tuits propios
0,39
Promedio de enlaces incluidos por tuit
0,49
Tuits propios retuitados por otros
51,6% del total
Retuiteos
17% del total
Réplicas
7% del total
Promedio de hashtags por tuit
0,15

El primer dato a reseñar es la relación seguidores/cuentas seguidas, que en este caso se sitúa en 13, lo que al igual que en el caso de Tramullas indica un grado de influencia importante. @revista_EPI participa en twitter con una media semanal de casi 8 tuits lo que indica una participación no demasiado activa. El promedio de menciones a otros tuiteros es de 0,39 por tuit, menor que el de @tramullas,  mientras que el porcentaje de réplicas a otros usuarios es del 7%, lo que demuestra una interacción moderada con otros usuarios. Más de la mitad de sus contribuciones merecen ser reenviadas, según sus seguidores, lo que demostraría que la participación es escasa pero bastante significativa y con contenidos de calidad. De todos los mensajes enviados semanalmente, aproximadamente algo menos de dos son retuits. Sus contribuciones más diseminadas son aportaciones propias y no procedentes de retuits:


En la gráfica de su participación en la red se pueden observar periodos de incremento de la actividad que se reproducen regularmente, y que probablemente coincidan con la aparición de alguna de sus publicaciones. En los últimos meses, esa irregularidad ha desapareció incrementando su presencia de manera notable:


Las interacciones más numerosas de @revista_EPI con otros tuiteros:

Usuarios más mencionados
Usuarios más replicados
Usuarios más retuiteados
@revista_EPI
@MARTAGR82
@jguallar
@thinkepi
@danreyesl
@narroyo
@jguallar
@bixerdo
@jserranom
@JulianMarquina
@JulianMarquina
@javierleiva

El usuario más retuiteado desde @revista_EPI con gran diferencia sobre los demás es @jguallar (2902 seguidores) que corresponde a la cuenta de Javier Guallar, editor de la revista EPI. Es relevante también que los usuarios más mencionados sean dos cuentas pertenecientes al mismo grupo editor de la revista, @revista_EPI y @thinkepi, siendo el siguiente, otra vez, @jguallar. De nuevo volvemos a ver entre los tuiteros con más interacciones a @JulianMarquina al que ya conocimos en el análisis de Jesús Tramullas. Y en cuanto a los usuarios más replicados se observa que las replicas de la revista alcanzan a todos por igual sin destacar nadie por encima de los demás.
Desde la revista EPI se suele tuitear todos los días de la semana, a excepción de sábados y domingos, con especial preferencia para martes y jueves, mientras que los momentos de mayor actividad tienen lugar entre las 10pm y las 2pm.
En la web de la revista está activo un blog que, según la alerta creada al efecto en el servicio de alertas de Google, se actualizó en dos ocasiones en los últimos días. En Technorati el mencionado blog aparece en la posición 76757 entre los cerca de millón y medio contemplados.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Análisis optimista del tráfico en el blog


Con un mes de existencia este blog no se ha convertido en una referencia para todos los lectores interesados en redes sociales. Tampoco era ése su objetivo, no nos engañemos, y si además se trata del blog de un neófito adoptivo digital pues… los resultados tampoco están tan mal. Ahí van algunos de los datos más significativos ofrecidos por Google Analytics:

Un total de 54 lectores han visitado el blog 256 veces, y dentro de él han consultado 566 páginas

No está mal. Un número superior al de alumnos de la asignatura se ha interesado por los contenidos del blog, con una media de 5 visitas cada uno. Seguramente se deberá al posicionamiento que Google nos otorga a todos como miembros de la comunidad websoc13.

El promedio de páginas consultadas en cada visita es de 2,21, y suelen permanecer dentro de mi blog 3 minutos y 49 segundos


Vale, no sólo entráis a una página concreta sino que luego navegáis por el sitio. Bien, eso está bien. Y todo en casi cuatro minutos. Ahí ya me da que pensar, no sé si ese tiempo es suficiente para asimilar los “sesudos” comentarios que suelo incluir. Admito sugerencias y comparaciones; tengo gran curiosidad por saber el tiempo medio que el resto de lectores pasan/pasamos en vuestros blogs.

El 63,28% de mis visitantes sólo consultan una página y después se van


Decepción. Pero si antes decía lo contrario. Bueno, supongo que esto se debe a los enlaces que recibís de cada uno de los post, por lo que entráis directamente desde el enlace y consultáis el post en cuestión; y únicamente si tenéis curiosidad o aburrimiento seguís mirando dentro del sitio por si hubiera algo de más interés.

El 15,62% de visitas son realizadas por primera vez


¡Bienvenidos 15,62%! No olvidéis volver a visitarme pronto. Por cierto, la cosa últimamente está decayendo bastante. He de implementar nuevas estrategias, o quizá es que llegan los exámenes.

El 93% de los visitantes son españoles y el 3,52% argentinos. El 84,38% se conectan desde Madrid y el 3,52% desde Buenos Aires


Vamos, que todo queda en casa. Pero permitidme que cuide a mi audiencia latinoamericana: ¡Aupa Messi! ¡Viva Gardel!

Un 51% de mis visitantes tienen instalado Chrome. A larga distancia, los siguientes navegadores más utilizados son Firefox y Explorer


¡Omnipresente Google! Cae un gigante, Microsoft, y le sustituye otro. Tranquilidad, seguimos a salvo.

El 94% de mis lectores tienen plataforma Windows

Bill Gates resiste. Los de Mountain View ya saben cuál tiene que ser su próxima estrategia.

Desde dispositivos móviles se han recibido un total de 10 visitas

Sólo puedo explicarlo porque grandes contenidos requieran grandes dispositivos. En fin, es una manera de consolarme.

martes, 14 de mayo de 2013

La estrategia de Google


Dejémonos de tonterías, Google es una empresa que busca obtener el mayor beneficio económico posible (y lo consigue: 8.000 millones de euros en 2012), como todas las empresas, por otra parte. Google no es un sólo un buscador con un algoritmo fantástico que recupera los mejores resultados de la Red. Probablemente nos olvidamos de ello cuando utilizamos alguno de los múltiples servicios con los que la empresa californiana sustenta su predominio en la web. Y por ello es lícito que utilice todos los medios de que dispone para disparar su cuenta de resultados.
No seamos ingenuos. Prácticamente todos hemos podido comprobar cómo el buscador personaliza y refina cada vez más los resultados de las búsquedas que le planteamos; el algoritmo que emplea tanto para devolver los resultados como, fundamentalmente, para posicionarlos es el mayor de sus secretos, aunque no es difícil entrever algunas de sus claves fundamentales.
La última vuelta de tuerca es la incorporación de componentes sociales personalizados en la recuperación de la información. La filosofía que subyace en todo esto es que nuestro comportamiento social se traslada a los medios sociales; nos fiamos más de la opinión de nuestros amigos que de lo que nos recomienda la compañía X acerca de las maravillas de su nuevo producto; una campaña de publicidad millonaria no tiene influencia alguna en nosotros frente a las opiniones de nuestros íntimos. El algoritmo se perfecciona y los resultados se personalizan hasta límites insospechados. Y, lógicamente, el medio en el que interactuamos y nos comportamos como miembros de una comunidad son las redes sociales; nuestras interacciones y nuestros círculos de contactos son ahora cuidadosamente analizados. Y hay quien lo da por bien empleado si con eso conseguimos resultados cualitativamente mejores en la Red, total, si ya conocen prácticamente todo de nosotros (?).
Pero ¡ojo! Si puede ser, que sea en Google+, por favor. Si queremos buenos resultados con diseño exclusivo debemos tener perfil en G+. No nos van a decir que no seamos visibles en otros medios, no. Pero sí que los resultados siempre serán mejores si somos “clientes de la casa”.
Y es que ya es posible que recibamos una alerta procedente de Google Alerts en nuestra cuenta de Gmail recomendándonos un vídeo colgado en Youtube que sólo podremos ver desde Chrome, versión exclusiva para Android, y que recomendaremos a nuestros íntimos a través de Google+ tras compartirlo en Drive y ponerlo como favorito en nuestro Nexus de última generación. Al final no nos conectaremos a internet, nos conectaremos a Google.

miércoles, 8 de mayo de 2013

El proceso de adaptación a la web social


Considero que ha llegado el momento de echar la vista atrás, de plantarse y ver las cosas con perspectiva, de valorar, en definitiva, dónde estaba y hasta dónde he llegado. Y lo hago ahora, a mitad de asignatura, siendo consciente de lo que me/nos queda aún por delante.
No sé vosotros, pero yo siempre he sido un escéptico de las redes sociales, aunque prefiero utilizar el término 'medios sociales', al fin y al cabo se trata de herramientas a través de las que los usuarios configuran las verdaderas redes. No me gusta escuchar que Facebook, o Twitter, o G+, son redes sociales, los verdaderos protagonistas y creadores de valor en esos medios son los usuarios. En este caso admito el debate e, incluso, el tirón de orejas por parte de profesores y eruditos en la materia.
Como iba diciendo, me interesaban más bien poco (no me atrevo a decir que nada, en realidad) aunque no dejaba de percibir a mi alrededor esa corriente cada vez mayor de adhesiones poco menos que inquebrantables a lo que parecía suponer poco menos que una revolución… ¿social? Mientras tanto, yo decidía seguir dentro de mi burbuja, escasamente tecnológica, que se componía de un teléfono móvil (ni Smartphone, ni Blackberry, ni leches), un ordenador con Windows XP (creo que Bill Gates ya nos ha “regalado” la versión 8 porque no dejo de recibir mensajes subliminales de todo tipo instándome a que migre cuanto antes al nuevo sistema si no quiero verme aislado, cuando no excluido, de las maravillas con las que piensa beneficiarnos) y, a lo sumo, una cuenta de correo electrónico y un acceso a Internet para acceder a la web 1.0, a la que, reconozco mi obsolescencia, siempre he considerado poco menos que el invento del siglo.
Resumiendo, que inconscientemente me negaba a subirme al carro de la web 2.0, y más aún si había de hacerlo empujado por la marea de una moda que, como casi todas las modas, puede acabar resultando pasajera. Y eso sí, con mi pequeña red social formada, accesible y localizable con sólo descolgar el teléfono, enviar un correo electrónico o visitar la tasca de la esquina.
Y en esas me encontraba cuando se me vino encima el tsunami de los social media merced e a esta asignatura, a la que no sé muy bien si maldecir o adorar (evidentemente, queridos profesores, opto por esto último, al menos hasta el mes de junio). De vivir “aislado” en mi pequeña y recóndita aldea he pasado a formar parte de multitud de  redes que extienden sus tentáculos hasta el infinito… y más allá. Decenas de tuits recibidos diariamente, mi buzón de correo saturado por mensajes de personas a las que no he visto, ni probablemente veré, en mi vida, cientos de recomendaciones para profundizar (¿más aún?) en todo este mundillo que jamás podré llegar a leer ni en sueños, hasta me sorprendo asegurándole a cualquiera que me lo pida que “me gusta” sin haberle preguntado ni siquiera el típico ¿estudias o trabajas?…Y lo peor de todo: he dejado de acudir a mi bar habitual, ahora me conecto a Google + o a Facebook y me abro una cerveza de lata
del Carrefour, que la crisis aprieta que es una barbaridad. Pues sí, me temo que mi vida ha cambiado con esto de las redes sociales.
Perplejo, pasmado, alucinado… cualquiera de estos adjetivos podría definir mi estado actual; aunque también podrían hacerlo saturado, estresado, o cabreado, la verdad. Pero no me desanimo. Una vez dentro ya soy capaz de cualquier cosa, bueno… de casi cualquier cosa. Y me temo que no hay vuelta atrás.

domingo, 5 de mayo de 2013

La experiencia de crear comunidades en los medios sociales


La nueva experiencia suponía dar un paso más; después de habernos dado a conocer como usuarios individuales y haber conseguido tropecientos amigos que desconocíamos que existían,  lo siguiente suponía convertirse en algo así como los administradores de una página web, o,  como se dice actualmente, en  community managers, aunque eso sí, muy pero que muy novatos (léase pardillos, al menos en mi caso) frente a los cada vez más multitudinarios medios sociales.
Como ya disponía de perfiles individuales tanto en Facebook como en Google+ no fue demasiado difícil conseguir crear una página dedicada a ésta nuestra comunidad de usuarios de la web social o websoc13.  Ambos medios facilitan la creación de comunidades de manera sencilla y asistida.
La primera cuestión era aprender a conocer las diferencias entre un perfil de usuario personal y una fanpage.  Ambas opciones permiten la creación de perfiles, tanto personales como comunitarios, aunque las posibilidades en el caso de ser una institución o de tener como objetivo promocionar una marca o un concepto son muy limitadas en el caso de optar por un perfil individual. Quizá la ventaja más significativa es la posibilidad de ser indizados por los buscadores y, por tanto, conseguir posicionamientos significativos en el caso de que queramos dar a conocer masivamente nuestra empresa, marca, asociación, o concepto. Si a ello sumamos las aplicaciones y medios expresamente diseñados para la promoción de la página, o la posibilidad de acceder a estadísticas de usuarios e interacciones que faciliten la reorientación de las estrategias a seguir, es evidente que se trata de una opción más orientada a usos profesionales que los perfiles de usuario.
Pero la creación de una página en los medios sociales supone algo más que la inserción periódica de contenidos; los usuarios han de adscribirse personalmente a la comunidad según la concordancia de sus gustos personales o profesionales. Las posibilidades de crear audiencia son variadas, ya que, en última instancia, el interés y la supervivencia de una página va a depender, en gran medida, de la cantidad de usuarios que manifiesten su interés en ella.
Así pues, conseguí crear sendas comunidades en Facebook y en Google+. A partir de ahí había que conseguir conectar con el resto de usuarios de la asignatura, de modo que había que darles a conocer mis recién creadas comunidades y ofrecerles la posibilidad de sumarse a este “ambicioso” proyecto. Para ello ambos medios importaron los contactos procedentes de mi  perfil individual (gran ventaja, ya que si no habría que haber introducido o buscado manualmente a los potenciales interesados) y se encargaron de enviar invitaciones a cada uno de ellos. Ah! Y al mismo tiempo he recibido múltiples invitaciones de parte de las distintas comunidades creadas por el resto de compañeros a las que, por supuesto, me he ido adhiriendo de manera inquebrantable y que me han servido para descubrir el excelente nivel general que tienen el resto de pasajeros en este viaje por la web social.
En esencia ambos medios sociales comparten idéntica filosofía. Facebook ofrece bastantes más posibilidades de configuración que Google+. Por ejemplo, es posible definir una serie de países en los que no queramos hacer visible nuestra comunidad, o se puede autorizar a los usuarios para etiquetar contenidos, o el bloqueo de determinados términos considerados inapropiados, etc. De las opciones más destacadas es de resaltar la gran cantidad de opciones disponibles para dar a conocer la página en cuestión. A favor de Google+ se puede señalar la posibilidad de asignar categorías para organizar la información y la de definir la página como pública o privada.
En mi debe he de reconocer que no he conseguido enlazar la página de Facebook con Google Analytics a pesar de que ésta última me facilitó un ID de seguimiento; probablemente tenga relación con que Facebook sólo facilite estadísticas propias cuando se alcanzan los 30 seguidores. Y tampoco la página de Google+, a pesar de que se trata de un servicio del mismo buscador, quizá por tratarse de un servicio restringido a los miembros de la comunidad.